Son varios los partidos que dedican espacio a la religión en sus programas para el 14 de febrero. Algunas entidades confesionales también han publicado declaraciones respecto a los comicios.

A diferencia de otras campañas en Cataluña, el hecho religioso ha ganado algo de protagonismo. / <a target="_blank" href="https://unsplash.com/@igorcferreira?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditCopyText">Igor Ferreira</a>, Unsplash CC,

A diferencia de otras campañas en Cataluña, el hecho religioso ha ganado algo de protagonismo. / Igor Ferreira, Unsplash CC

El hecho religioso ha ganado peso en la campaña electoral catalana. Si bien ha seguido sin tener presencia entre los bloques temáticos de los principales debates televisivos, son varios los partidos que dedican espacio y palabras a la cuestión religiosa, el laicismo y la libertad de conciencia en los programas que han presentado para las votaciones del 14 de febrero. 

Si en alguna cosa coinciden las formaciones que se han pronunciado sobre la religión, es en hacer de la laicidad su punto de partida. La candidatura del PSC propone la promoción de “políticas públicas de carácter laico que hagan efectivo el carácter aconfesional del Estado” y un “Pacto Nacional por la Laicidad” entre instituciones y entidades civiles. En la misma línea, En Comú Podem también dice “apostar por un Estado laico, no confesional, que garantice la igualdad de trato con todas las religiones”, y al mismo tiempo también apoya la idea de un “Pacto Nacional por la Laicidad” y por la “definición de Cataluña como una nación laica”.

Esquerra Republicana, define su modelo como el de una “república laica, con libertad de creencias y convicciones, que garantice la libre práctica de las creencias y el pluralismo religioso partiendo del principio de laicidad del espacio público”. Por su parte, Junts promete constituir una comisión parlamentaria “para la Diversidad y la Libertad Religiosa, con representantes de todas las comunidades según su presencia en el territorio”, y el “fortalecimiento de la relación y el diálogo de las instituciones públicas catalanas con todas las comunidades religiosas”.

Las formaciones de Ciudadanos, PP y Vox hacen mención al hecho religioso en sus programas únicamente cuando se refieren al combate del radicalismo, la CUP solo habla de Estado laico y de erradicar la religión de la educación y el PDeCAT, en un sentido opuesto, del derecho de las familias a que sus hijos reciban la educación religiosa que deseen.

Ley de libertad de conciencia, la simbología religiosa y los centros de culto

El PSC, En Comú Podem y Junts son las formaciones que más espacio dedican en sus programas al hecho religioso. Además del planteamiento de una sociedad laica, tanto los socialistas como la formación morada coinciden en trabajar junto con el gobierno central para elaborar una ley de libertad de conciencia que sustituya a la Ley de Libertad religiosa vigente. También abogan por la eliminación de simbología religiosa de los “edificios públicos” y los “actos públicos”, y por una enseñanza religiosa que “en ningún caso forme parte del currículum lectivo”.

Desde el PSC, además, apuntan a la “supresión de la referencia a la Iglesia Católica que contiene la actual Constitución, así como la denuncia de los Acuerdos con el Vaticano de 1979 y la derogación de los acuerdos con el resto de religiones y confesiones”.

Junts apunta en su programa a la polémica con los centros de culto en Cataluña. En este sentido, la formación propone “mantener y actualizar el censo de lugares de culto de las diferentes confesiones religiosas” y “dar apoyo para adecuar los locales destinados a centros de culto”. También hacen referencia a la “adecuación de cementerios a la diversidad religiosa presente en el país” y a la promoción del “conocimiento del hecho religioso de los empleados públicos”.

Consell Evangèlic: “Nos alejamos de los discursos de ultraderecha o extrema izquierda”

Además de los partidos, diferentes confesiones y entidades religiosas también se han manifestado a nivel público de cara a la votación del 14 de febrero. Entre ellas el Consell Evangèlic, que ha emitido un comunicado “ante la situación de crispación y enfrentamiento social que desde determinados sectores se está impulsando” y que justifica “con el fin de contribuir a evitar que estas ideas puedan penetrar en nuestras iglesias y en nuestros púlpitos”.

Por eso, en su escrito, la entidad dice “posicionarse” y “alejarse” de los “discursos de ultraderecha o extrema izquierda, y de aquellas ideologías y filosofías que menosprecien la palabra de Dios”. “Elevamos nuestra oración por la presente situación, haciendo un llamado a la buena práctica ministerial y a un comportamiento ético cristiano”, añaden.

En su declaración, el Consell también incluye cinco puntos claves: la dignidad del ser humano, la separación de Iglesia y Estado, la libertad de pensamiento, la igualdad entre personas y la defensa de la libertad religiosa y de culto.

Entidades islámicas denuncian el discurso islamófobo

Diferentes entidades islámicas también han publicado una declaración referente a la campaña electoral, apuntando a un partido en concreto. La Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña, la Federación del Consejo Islámico de Cataluña, la Federación Islámica de Cataluña y la entidad Musulmanes contra la Islamofobia, aseguran en su escrito que “Vox ha realizado una campaña política islamófoba para ganar diputados” y explican que han denunciado al partido político ante la fiscalía coordinadora de delitos de odio en Cataluña.

“Una campaña política basada en la estigmatización de una minoría y de sus derechos culturales y religiosos, atenta contra la convivencia y contra el marco común de libertades religiosas y de derechos culturales”, aseguran. Además, lamentan lo que consideran “un silencio ensordecedor que se ha producido en los debates desde el resto de partidos políticos”.

“Hacemos un llamado a todos los partidos políticos a respetar los principios de la libertad religiosa y de conciencia”, remarcan.