Antetokounmpo, el joven jugador griego de padres nigerianos dio gracias a Dios al recibir el trofeo al mejor jugador de la temporada en la NBA. “Camina por fe, no por vista” es su lema.

Antetokounmpo, dando el discurso tras ganar el MVP. / TNT

Giannis Antetokounmpo​ no ha tenido una vida fácil. Por eso, al subir al escenario de la NBA para recoger el premio al mejor jugador de la liga regular (MVP) no pudo contener las lágrimas.

Pero lo primero que hizo al recoger el premio fue dar las gracias a Dios. “Lo primero es darle las gracias a Dios por el talento que me ha dado, y por ponerme en esta posición. Todo lo que hago lo hago por Él”, expresó el jugador de nacionalidad griega y padres nigerianos

La historia de Antetokoumpo comienza en Grecia, donde nació en 1994. Sus padres habían emigrado a Europa desde su país de origen, Nigeria, buscando un futuro para su familia.

Pasábamos mucho tiempo juntos como familia, pero también fue duro. No sabíamos si íbamos a tener dinero para comer ese día o si me iba a levantar y no ver a mis padres porque los habían deportado”, expresó hace un tiempo la máxima estrella de los Milwaukee Bucks.

Giannis comenzó a jugar al baloncesto en 2007, donde pronto demostró tener unas grandes cualidades físicas y técnicas. En su carrera hubo varios obstáculos, como las dificultades para conseguir el pasaporte que le permitiese llegar a la NBA a causa de la situación inestable en la que sus padres habían entrado al país.

Esto fue motivo de que desde partidos de extrema derecha se criticase a Giannis e incluso se le insultara, comparándole con un mono. Sin embargo, él siempre se ha mostrado respetuoso con el país en el que nació.

En 2013 fichó por los Milwaukee Bucks, donde ha progresado de forma espectacular en su juego y no ha parado de ponerse retos.

TRABAJO Y TALENTO

En un blog que escribía en una página web de baloncesto, Giannis explicó su secreto.  “Cuando tenía 15 años, intenté participar en la selección de los 12 mejores jugadores en los campeonatos escolares. Pero me quedé fuera. La mayoría de los niños que estaban en el top 12 ahora no juegan al baloncesto profesionalmente. En cambio yo estoy en la NBA. Con motivo de esta historia que tuvo lugar hace unos años, te revelaré mi lema, el que solo mi familia conoce: ¡Camina por fe, NO por vista! Creo que esta es la actitud correcta hacia la vida. Solo necesito ser el mejor hijo, hermano y ser humano que pueda”.

En su emotivo discurso, Antetokounmpo dio gracias a su equipo técnico, sus compañeros, pero especialmente a su familia. Su padre, fallecido en 2017, estuvo en su recuerdo, así como su madre, de quien dijo que era la persona que más admiraba por todo lo que había hecho para cuidar de él y de sus hermanos.