En manos de quién está tu situación?

 

En diferentes momentos de mi vida, (al igual que a ti) me ha tocado enfrentar diversas situaciones. Algunas hermosas de vivir, otras no tanto y algunas realmente desagradables.

Lo importante, es conocer los recursos con los que contamos para atravesar de manera favorable cada momento y saber que no estamos solos.

 

Tal vez, te toque vivir momentos difíciles. Una separación, una enfermedad, falta de trabajo, una relación rota, etc. Déjame decirte que Dios puede y quiere ayudarte. A Él le encanta solucionar nuestros problemas.  Por eso, te animo a que entregues tus problemas a Dios, y permite que Él te libere. Jesucristo nos dice en Mateo 11:28: “Vengan a mi todos los que estáis cargados y cansados, y yo los haré descansar”. Si no sabes cómo hacerlo, te invitamos que visites nuestra iglesia y puedas ver lo hermoso que Dios ha hecho en nosotros.

Te vuelvo a preguntar: ¿En manos de quién está tu problema?

Una pelota de baloncesto  en mis manos vale unos 20,00 €. Una pelota de baloncesto en las manos de Michael Jordan vale alrededor de 32.000 €

                         Todo depende de: “en manos de quién está el asunto”.

Una raqueta de tenis en mis manos, no sirve para nada. Una raqueta de tenis en manos de Rafa Nadal,  significa el Campeonato en Wimbledon.

                         Todo depende de: “en manos de quién está el asunto”.

Una honda en mis manos es un juego de niños. Una honda en manos de David es el arma de la victoria del Pueblo de Dios.

                         Todo depende de: “en manos de quién está el asunto”.

                        Dos panes y cinco peces en mis manos son un par de sándwiches de pescado. Dos panes y cinco pesos en manos de Jesús son el  alimento para miles.

                         Todo depende de: “en manos de quién está el asunto”.

Unos clavos en mis manos pueden servir para  construir una pajarera. Unos clavos en las manos de Jesucristo producen la  salvación de toda la humanidad.

                         Todo depende de: “en manos de quién está el asunto”.

Como has visto, todo depende de: en manos de quién  está el asunto.

                         Pon tus proyectos, tus preocupaciones, tus miedos,  tus deseos, tus sueños, tu familia y tus  relaciones en manos de Dios.

                        Todo depende de: en manos de quién estás?