UN RAYO DE ESPERANZA

“Cuando lo perdemos todo, lo único que nos queda por hacer es convertir nuestra camisa en un pañuelo de lágrimas.” Quizá has oído ese dicho alguna vez. ¿Será verdad que en situaciones desesperadas lo único que podemos hacer es llorar todas lágrimas que llevamos dentro?

“¡Ya no se puede hacer nada!” “¡Eso no tiene solución!

Eso es lo que decimos cuando ya no hay remedio, cuando perdemos la esperanza. Y sin esperanza todo se viene abajo. La vida pierde sentido para el desesperado.

¿Quizá tú mismo estás atrapado en una crisis particular para la que no ves solución? Lo cierto es que muchos problemas tienen solución siguiendo el camino adecuado. Así es que, hay esperanzo. Sí, hay esperanza. Nosotros la hemos encontrado, y tú también puedes encontrarla.

UNA MIRADA DE FE

Sin Dios todas las esperanzas mueren. Vivir de espaldas a Dios es la causa primera de todas las crisis. Por experiencia propia afirmamos que muchos problemas empiezan a solucionarse cuando miramos a Dios.

Él lo demanda a través del profeta Isaías: “Miradme, y sed salvos, todos los términos de la tierra; porque yo soy Dios, y no hay más”. Y Jesucristo que es Dios encarnado, nos dice: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os haré descansar”.

¡Él está más cerca de ti de lo que imaginas!

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

Sea cual sea tu crisis, Jesús te invita a que se la entregues. Él ha prometido darte descanso.

EL PASO NECESARIO

Israel era un país ocupado por Roma cuando Jesús comenzó a predicar en Galilea. El pueblo no lo estaba pasando bien, la gente deseaba y esperaba un cambio, como tú seguramente lo deseas también en tu vida y en tu ciudad. En esta situación de crisis nacional, la propuesta de Jesús fue el arrepentimiento y la de: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.

Eso es lo que te proponemos también. Un arrepentimiento que admite la responsabilidad personal, y una fe que acepta la solución que Dios ofrece. Él nos ha dado la mayor prueba de amor sacrificando a su Hijo por nosotros. “Y ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, mediante su Hijo Jesucristo a quien resucitó de los muertos”. El arrepentimiento y la fe en Cristo, es el paso necesario para resolver tu crisis personal.

LA AYUDA ADECUADA

Hay quienes van por la vida sin propósito ni dirección, y acaban metiéndose en callejones sin salida. Un proverbio hebreo dice: “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte”. No dejes que eso te pase a ti.  Utiliza la ayuda adecuada. La Biblia es la ayuda adecuada que ha guiado a gente de toda época y condición social. Su lectura hace que la vida cobre sentido y color. Déjate guiar por ella.

EMPIEZA A CAMINAR

Pídele a Cristo que perdone tu pecado, que tome tu dolor, y que sane tu herida. Ruégale que entre en tu vida como Salvador y Señor. Dile que deseas seguirle y servirle de corazón el resto de tu vida. Lee la Biblia y congrégate con otros cristianos. No caminos ni sufras solo. Hay toda una red de amigos y lugares a los que puedes acudir. Si necesitas más ayuda, escríbenos o llámanos.

Dios te está esperando con los brazos abiertos.  Nosotros también.